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日志


3月13日

Carmen Martín Gaite / De su ventana a la mía (fragmento)

Carmen Martín Gaite
De su ventana a la mía (fragmento)

" Estaba mucho más allá, en ese más allá ilocalizable adonde precisamente ponen proa los ojos de todas las mujeres del mundo cuando miran por una ventana y la convierten en punto de embarque, en andén, en alfombra mágica desde donde se hacen invisibles para fugarse. Nadie puede enjaular los ojos de una mujer que se acerca a una ventana, ni prohibirles que surquen el mundo hasta confines ignotos. En todos los claustros, cocinas, estrados y gabinetes de la literatura universal donde viven mujeres existe una ventana fundamental para la narración, de la misma manera que la suele haber también en los cuartos inhóspitos de hotel que pintó Edward Hopper y en las estancias embaldosadas de blanco y negro de los cuadros flamencos. Basta con eso para que se produzca a veces el prodigio: la mujer que leía una carta o que estaba guisando o hablando con una amiga mira de soslayo hacia los cristales, levanta una persiana o un visillo, y de sus ojos entumecidos empiezan a salir enloquecidos, rumbo al horizonte, pájaros en bandada que ningún ornitólogo podrá clasificar, cazar ningún arquero ni acariciar ningún enamorado y que levantan vuelo hacia el reino inconcreto del que sólo se sabe que está lejos. "

 

ventana

 

¿Y qué más se  puede decir de la capacidad de soñar o emocionarse... de una mujer?.

2月25日

Wislawa Szymborska/ La realidad exige

Wislawa Szymborska  (Polonia, 1923)

La realidad exige
" La realidad exige que también mencionemos esto: la vida sigue. Continúa en Cannae y en Borodino, en Kosovo Polie y en Guernica. Hay una estación de gasolina en una pequeña plaza de Jericó, pintura fresca en los bancos del parque de Bila Hora. Las cartas se cruzan entre Pearl Harbor y Hastings, una camioneta pasa debajo del ojo del león de Queronea, y los florecientes huertos cerca de Verdún no pueden escapar al atmosférico frente que se aproxima. Hay tanto Todo que la Nada se esconde casi gentilmente. La música brota de los yates anclados en Accio y las parejas bailan en las cubiertas bañadas por el sol. Hay tantas cosas sucediendo siempre que deben estar pasando en todas partes. Donde no hay ni una sola piedra en pie vemos al Hombre de los Helados rodeado de niños. Donde Hiroshima estuvo Hiroshima está de nuevo, produciendo cosas para el uso de cada dia. Este terrible mundo no está desprovisto de encantos, de las mañanas que hacen inestimables los despertares. La hierba es verde en los campos de Maciejowice, y salpicada de rocío, como es lo normal de la hierba. Quizás todos los campos son campos de batalla, todas las tierras lo son, las que recordamos y las que se han olvidado: los bosques de abedules, cedros, abetos, la blanca nieve, las amarillas arenas, la gris grava, los iridiscentes pantanos, los cañones de negra derrota, donde, en tiempos de crisis, puedes esconderte debajo de un arbusto. ¿Qué moral sacamos de esto? Probablemente ninguna. Sólo la sangre fluye, secándose rápidamente, y, como siempre, unos cuantos rios, unas cuantas nubes. Sobre trágicos pasos de montañas el viento vuela sombreros de cabezas inconscientes y no podemos evitar reír de eso. "

¿Qué más puedo añadir?, creo que lo dice casi todo...

Pinchar sobre su nombre para saber más sobre ella.

1月29日

Ben Okri, escritor nigeriano

 

                       Ben Okri  (Nigeria, 1959)

 
Novelista, poeta y escritor de relatos nigeriano. Nació en Minna y estudió en Inglaterra y Nigeria. Posteriormente regresó a Inglaterra para estudiar literatura comparada en la Universidad de Essex. Para entonces ya llevaba varios años escribiendo y había publicado su primera novela, Flores y sombras (1980). Durante los tres años que pasó en Essex publicó una segunda novela, Los paisajes interiores (1982). De 1984 a 1985 Okri trabajó como locutor para el BBC World Service en un programa llamado Network Africa, y fue editor de poesía de la revista West Africa (1980-1987). Despertó el interés de la crítica con una colección de relatos, Incidentes en el santuario (1987). En 1988 aparece otra colección de relatos, Estrellas del toque de queda, que como toda la obra de Okri, intenta alcanzar una síntesis entre el misticismo africano y la vida moderna occidental, en un marco de acción política y prodigios cósmicos. Con su tercera novela, La carretera hambrienta (1991), un relato poético y en ocasiones impenetrable sobre los 'niños-espíritu' africanos, Okri obtuvo el reconocimiento internacional. A continuación escribió un volumen de poemas mágicos titulado Elegía africana (1992) y La carretera hambrienta, Canciones del encantamiento (1993). En 1995 publicó Asombrando a los dioses, una fábula sobre el sufrimiento, el poder y la fama en la línea de Hesse y Borges.
 
 
La carretera hambrienta (fragmento)
" Todos descendimos al gran valle. Era un día en el que se celebraban fiestas desde tiempo inmemorial. Espíritus maravillosos danzaron al compás de la música de los dioses, y con sus cánticos dorados y sus encantamientos de lapislázuli protegieron nuestras almas durante el tránsito y nos prepararon para el primer contacto con la sangre y la tierra. Todos hicimos solos la travesía. Teníamos que sobrevivirla solos: superar las llamas y el mar, el contacto con las ilusiones. Había empezado el destierro. Tales son los mitos de los orígenes. Historias y estados de ánimo muy enraizados en quienes creen en tierras ricas y creen todavía en los misterios. Nací no sólo porque hubiera concebido la idea de quedarme, sino porque, finalmente, después de tantas idas y venidas, sentía ya, asfixiándome, la presión de los grandes ciclos temporales. Recé para que se me concediera la risa, pedí una vida sin hambre y recibí paradojas por respuesta. Sigue siendo para mí un enigma por qué nací sonriendo. "
 
 
 

 

 

Lo he encontrado por casualidad, y me ha gustado, no me viene mal leer vivencias ajenas a las mías, pero sin embargo en algunas cosas tan próximas.

Intentaré encontrar sus libros por internet para descargármelos. Si los encuentro, el que desee el enlace se lo pasaré.


12月1日

Manual para conservar caminos / Paulo Coelho

 
Una buena metáfora,  en boca de uno de los mejores.
 
 

 

Manual para conservar caminos
Paulo Coelho


1] Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Hazte la clásica pregunta de Castaneda: ¿cuál de estos caminos tiene un corazón? Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: "¿El camino que elegí era el correcto?" Si prestaste oídos a tu corazón antes de ponerte en movimiento, escogiste sin duda el buen camino.

2] El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. Por mucho que te deslumbren determinados paisajes, o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.

3] Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.

4] Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.

5] El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.

6] Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.

7] Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.

8] Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.

9] La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.

10] Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.

11] Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido.
 

 
11月18日

Carmen Kurtz

 

Carmen Kurtz

Duermen bajo las aguas (fragmento)1226850313pRlcLRe[1]

 

" Allá en el fondo, todas las palabras que dijimos y de las cuales ya no guardamos recuerdo, duermen bajo las aguas. Duermen aquellas que no supimos decir y esperan su turno para salir a flote. Las cartas que hemos roto, las no recibidas y las veces que hemos dicho adiós. La pena que sentimos y que ahora, al recordarla, nos parece pequeña. La risa o el llanto que no llegó a brotar.

La amistad que buscamos en el momento difícil y que resultó más débil que nosotros, más falta de ayuda. La persona a quien quisimos consolar y nos sirvió de consuelo...Todo duerme allí, en ese fondo. "

11月16日

Un día más ganado a la vida, incluso disfrutado...

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Susanna Tamaro (Italia, 1957)

Donde el corazón te lleve (fragmento)

" Cada vez que te sientas extraviada, confusa, piensa en los árboles, recuerda su manera de crecer. Recuerda que un árbol de gran copa y pocas raíces es derribado por la primera ráfaga de viento, en tanto que un árbol con muchas raíces y poca copa a duras penas deja circular la savia. Raíces y copa han de tener la misma medida, has de estar en las cosas y sobre ellas: sólo así podrás ofrecer sombra y reparo, sólo así al llegar la estación apropiada podrás cubrirte de flores y de frutos. Y luego, cuando ante ti se abran muchos caminos y no sepas cuál recorrer, no te metas en uno cualquiera al azar: siéntate y aguarda. Respira con la confiada profundidad que respiraste el día que viniste al mundo, sin permitir que nada te distraiga: aguarda y aguarda más aun. Quédate quieta, en silencio, y escucha a tu corazón. Y cuando te hable, levántate y ve donde él te lleve. "

 

Feliz comienzo de semana. 

11月14日

Como si fuéramos niños en el espacio

 

Isaac Asimov    (EEUU, 1920-1992)

La fundación (fragmento) aprox 1951

" La primera visión del sol de Trántor fue la de una mota dura y blanca, perdida completamente en una miríada de otras iguales, y sólo reconocible porque estaba señalada en la guía de la nave. Las estrellas eran numerosas allí, en el centro de la Galaxia. Pero a cada salto, su brillo se incrementaba, haciendo que el resto se apagara, se enrareciera y empalideciera. hoag[1]
Un oficial se acercó diciendo:
- El mirador estará cerrado durante el resto del viaje. Prepárense para aterrizar.
Gaal le siguió, y agarró la manga del uniforme blanco con el distintivo de la nave espacial y el sol del imperio.
Preguntó:
- ¿No podrían dejarme? Me gustaría ver Trántor.
El oficial sonrió y Gaal se sonrojó ligeramente. Se le ocurrió pensar que hablaba como un provinciano.
El oficial dijo:
- Aterrizaremos en Trántor mañana por la mañana.
- Me refería a que quiero verlo desde el espacio.
- Oh, lo siento, muchacho. Si esto fuera una nave de recreo no habría inconveniente, pero estamos bajando en picado, de cara al sol. Seguramente no te gustaría quedarte ciego, quemado y afectado por la radiación todo al mismo tiempo, ¿verdad?
Gaal se alejó de él.
El oficial siguió hablando:
- De todos modos, Trántor no sería más que una mancha gris, muchacho. ¿Por qué no haces un viaje espacial turístico cuando llegues a Trántor? Son baratos.
Gaal miró hacia atrás.
- Muchísimas gracias.
Era infantil sentirse decepcionado; pero el infantilismo afecta casi con la misma facilidad a un hombre que a un niño, y Gaal tenía un nudo en la garganta. Nunca había visto Trántor extendido ante él en toda su magnitud, tan grande como la vida, y no había creído tener que aguardar aún más.
"

 

tres

Este es un fragmento de una obra de ciencia ficción,  de la mejor CF que se ha escrito, si lo he elegido es porque me veo reflejada en él, como tal vez más de uno.

Y sentimos ese infantilismo, ese deseo como de niños, y no podemos esperar más, es como si nos pincharan el globo que acabamos de comprar...¿quién no ha sentido la decepción de desear algo tanto y pensar que ya está en tu mano y aún tener que esperar para tenerlo?

Sí, como adultos sabemos esperar, pero nos asoma el niñito tristón..

Tal vez lo sintáis en la última línea...

 

11月11日

Una monja fuera de su tiempo

 

 

Hildegard Von Bingen (Alemania, 1098-1179)

Scivias (fragmento) 


" El entendimiento se halla en el alma como el verdor de las ramas y las hojas en el árbol; la voluntad, como las flores; el ánimo, como el primer brote de su fruto; la razón, como el fruto ya en sazón; los sentidos, como el alcance de su altura y anchura. "

Para saber algo más sobre ella puedes pinchar aquí, puede que resulte una sorpresa.

Y es cortito.

10月15日

Siempre se puede tener otro punto de vista

pobreza Pictures, Images and Photos

 

Eduardo Galeano

Desde el punto de vista del sur, el verano del norte es invierno.
Desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía.
Donde los hindúes ven una vaca sagrada, otros ven una gran hamburguesa.
Desde el punto de vista de Hipocrates, Galeno, Maimonides y Paracelso,
existía una enfermedad llamada indigestión, pero no existía una enfermedad llamada hambre.
Desde el punto de vista de sus vecinos del pueblo de Cardona, el Toto Zaugg, que andaba con la misma ropa en verano y en invierno, era un hombre admirable:
-El Toto nunca tiene frío -decían.
El no decía nada. Frío tenia, pero no tenia abrigo.
Desde el punto de vista del búho, del murciélago, del bohemio y del ladrón, el crepúsculo es la hora del desayuno.
La lluvia es una maldición para el turista y una buena noticia para el campesino.
Desde el punto de vista del nativo, el pintoresco es el turista.
Desde el punto de vista de los indios de las islas del mar Caribe, Cristóbal Colon, con su sombrero de plumas y su capa de terciopelo rojo, era un papagayo de dimensiones jamás vistas.
Desde el punto de vista del oriente del mundo, el día del occidente es noche.
En la India, quienes llevan luto visten de blanco.
En la Europa antigua, el negro, color de la tierra fecunda, era el color de la vida, y el blanco, color de los huesos, era el color de la muerte.

Según los viejos sabios de la región colombiana del Choco, Adán y Eva eran negros y negros eran sus hijos Cain y Abel. Cuando Cain mato a su hermano de un garrotazo, tronaron las iras de Dios. Ante las furias del señor, el asesino palideció de culpa y miedo, y tanto palideció que blanco quedo hasta el fin de sus días. Los blancos somos, todos, hijos de Cain.

Si Eva hubiera escrito el Génesis, ?como seria la primera noche de amor del genero humano? Eva hubiera empezado por aclarar que ella no nació de ninguna costilla, ni conoció a ninguna serpiente, ni ofreció manzanas a nadie, y que Dios nunca le dijo que parirás con dolor y tu marido te dominara. Que todas esas son puras mentiras que Adán contó a la prensa.

Si las Santas Apostolas hubieran escrito los Evangelios, ¿como seria la primera noche de la era cristiana?

San José, contarían las Apostalas, estaba de mal humor. El era el único que tenia cara larga en aquel pesebre donde el niño Jesús, recién nacido, resplandecía en su cuna de paja. Todos sonreían: la Virgen María, los angelitos, los pastores, las ovejas, el buey, el asno, los magos venidos del Oriente y la estrella que los había conducido hasta Belén de Judea.

Todos sonreían, menos uno. San José, sombrío, murmuro:

-Yo quería una nena.

En la selva, ¿llaman ley de la ciudad a la costumbre de devorar al mas débil?

Desde el punto de vista de un pueblo enfermo, ¿que significa la moneda sana?

La venta de armas es una buena noticia para la economía, pero no es tan buena para sus difuntos.

Desde el punto de vista del presidente Fujimori, esta muy bien asaltar al Poder Legislativo y al Poder Judicial, delitos que fueron premiados con su reelección, pero esta muy mal asaltar una embajada, delito que fue castigado con una aplaudida carnicería.

 

9月29日

Paul Bowles / Déjala que caiga (fragmento)

 
He encontrado este fragmento de un texto, y me ha parecido interesante ponerlo, cada uno puede verlo y entenderlo a su manera, a mí me ha sugerido cómo a veces nos maravillamos ante los sucesos, buenos o malos, por ser inesperados, y el asombro que nos deja con una sensación de estupefacción, de que se ha producido lo imposible. Y sin nuestra intervención.
 

 
 
Paul Bowles
 
Déjala que caiga (fragmento)

" Se recostó en la cama, cerró los ojos y meditó un momento. Finalmente los abrió y escribió: Existe algo en la estúpida mente humana que responde hermosamente a la idea de lo insólito, especialmente a lo insólito de condiciones capaces de producir un fenómeno dado. Cuanto menos posibilidades existen de que suceda una cosa, más maravillosa resulta cuando se produce, por inútil o incluso dañina que pueda ser. El hecho de que haya sucedido contra todo pronóstico la convierte en un aconteciemnto precioso. No era justo que sucediera y, sin embargo, sucedió; uno no puede menos de admirar ciegamente la cadena de circusntancias que permitieron que se produjera lo imposible. "
8月25日

Los nadies / Por Eduardo Galeano

 
 
 
Aquí prefiero no opinar, que cada uno encuentre su belleza, o su lugar, o su esperanza, su imagen, su sueño o su dolor..., yo he encontrado un fragmento de vida, dura, desgarrada, pero vida. Lola
 
 
Los nadies
 
Por Eduardo Galeano
de El libro de los abrazos


Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al cielo. A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.- El mundo es eso - reveló-. un montón de gente, un mar de fueguitos.
 
Cada persona brilla con la luz propia entre todas las demás. No hay dos fuegos iguales. Hay gente de fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas; algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman, pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca se enciende.
Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.

Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.
Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.


No nos da risa el amor cuando llega a lo más hondo de su viaje, a lo más alto de su vuelo: en lo más hondo, en lo más alto, nos arranca gemidos y quejidos, voces del dolor, aunque sea jubiloso dolor, lo que pensándolo bien nada tiene de raro, porque nacer es una alegría que duele. Pequeña Muerte, llaman en Francia a la culminación del abrazo, que rompiéndonos nos junta y perdiéndonos nos encuentra y acabándonos nos empieza. Pequeña Muerte, la llaman; pero grande, muy grande ha de ser, si matándonos nos nace.

6月16日

Fábula de Esopo / Hércules y Atenea

Hércules y Atenea

 

Avanzaba Hércules a lo largo de un estrecho camino.

Vio por tierra un objeto parecido a una manzana e intentó aplastarlo. El objeto duplicó su volumen. Al ver esto, Hércules lo pisó con más violencia todavía, golpeándole además con su maza. Pero el objeto siguió creciendo, cerrando con su gran volumen el camino. El héroe lanzó entonces su maza, y quedó plantado presa del mayor asombro.

En esto se le apareció Atenea y le dijo:

-Escucha, hermano; este objeto es el espíritu de la disputa y de la discordia; si se le deja tranquilo, permanece como estaba al principio; pero si se le toca, ¡mira cómo crece!

caminoBola xD

 

Ante lo cual creo que se podría decir que ante una disputa o discordia gratuita,

es mejor no estimularla, o de lo contrario crece y crece sin mayor sentido pero con gran intensidad 

 

6月2日

Azazel: el demonio de dos centimetros, por Isaac Asimov

 

Este es uno de los libros más divertidos que recuerdo de Asimov, lo leí hará más de 20 años, y me apetecía recuperarlo, tiene esa peculiar ironía y capacidad de reirse de sí mismo, propio de Asimov. Si podéis leed el libro completo, son dieciocho relatos cortos y Azazel es capaz de hacer cualquier cosa...aquí os dejo el enlace de uno de los relatos.

http://www.bibliotheka.org/?/ver/15691

AZAZEL: EL DEMONIO DE DOS CENTÍMETROS

Autor: ISAAC ASIMOV

diablo 

Conocí a George en un congreso literario celebrado hace muchos años, y me llamó la atención el peculiar aire de inocencia y de candor que mostraba su rostro redondo y de mediana edad. Inmediatamente decidí que era la clase de persona a quien uno le dejaría la cartera para que se la guardase mientras se bañaba.
El me reconoció por mis fotografías en la contraportada de mis libros y me saludo alegremente, diciéndome lo mucho que le gustaban mis cuentos y mis novelas, lo cual, naturalmente, me dio una excelente opinión de su inteligencia y buen gusto.
Nos estrechamos cordialmente las manos, y el dijo:
-Me llamo George Bitternut
-Bitternut- repetí, para fijármelo en la mente -. Un apellido poco corriente.
-Danés- respondió -, y muy aristocrático. Desciendo de Cnut, más conocido como Canuto, un rey que conquistó Inglaterra a comienzos del siglo XI. Un antepasado mío era hijo suyo: bastardo, naturalmente.
-Naturalmente -murmuré, aunque no veía por que había que darlo por sentado.
-Le pusieron de nombre Cnut, como su padre- continuó George -, y cuando fue presentado al rey, el soberano dijo: 'Voto a bríos, ¿éste es mi heredero?'
-'No exactamente- respondió el cortesano que estaba meciendo al pequeño Cnut -, pues es ilegítimo, ya que su madre es la lavandera a la que vos...' 'Ah- dijo el rey -, éso es mejor'. Y como Bettercnut (en inglés better significa mejor) se le conoció a partir de ese momento. Únicamente con ese nombre. Yo lo he heredado por línea masculina directa, salvo que las vicisitudes del tiempo han acabado por cambiarlo a Bitternut.
Y sus azules ojos me miraron con una especie de hipnótica inocencia, que impedía toda duda.
-¿Quiere almorzar conmigo?- pregunté, moviendo la mano en dirección al restaurante profusamente decorado que, evidentemente, estaba destinado sólo a personas poseedoras de carteras bien repletas.
-¿No le parece que ese local es un poco ostentoso y que la cafetería del otro lado podría...?- respondió George. -Como invitado mío- añadí.
George frunció los labios y dijo:
- Ahora que lo miro bajo una luz mas favorable, veo que tiene una atmósfera un tanto hogareña. Si, almorzaré con usted.
Mientras tomábamos el plato principal, George dijo:
-Mi antepasado Bettercnut tuvo un hijo, al que llamó Sweyn. Un buen nombre Danés.
-Si, ya sé- respondí -. El padre del Rey Cnut se llamaba Sweyn Forbeard. En tiempos modernos el nombre se suele escribir Sven.
George frunció levemente el ceño y dijo:
-No hace falta que alardee de sus conocimientos de estas cosas, amigo mío. Admito que tiene usted los rudimentos de una educación.
Me sentí abochornado.
-Lo siento.
Agitó la mano en ademán de magnánimo perdón, pidió otro vaso de vino y prosiguió:
-Sweyn Bettercnut se sentía fascinado por las mujeres, característica que hemos heredado todos los Bitternut, y tenía mucho éxito con ellas..., como ha sido el caso con todos sus descendientes. Se sabe que muchas mujeres, después de separarse de él, meneaban la cabeza en señal de admiración y decían: 'Oh, es todo un Sweyn.' Y también era un archimago.
Hizo una pausa y, luego, preguntó con brusquedad:
-¿Sabe usted qué es un archimago?
-No- mentí, no deseando volver a hacer una ofensiva ostentación de mis conocimientos -, ¿Qué es?

-Un archimago es un mago eminente- aclaró George, con lo que pareció un suspiro de alivio -. Sweyn estudiaba las artes arcanas y ocultas. Entonces era posible hacerlo, pues aún no había surgido todo ese desagradable escepticismo moderno.
Estaba consagrado a la tarea de encontrar la manera de persuadir a las jovencitas para que observaran con él esa clase de comportamiento dulce y complaciente que es la corona de la femineidad, y rehuyesen todo lo que era huraño y hosco.
-Ah- dije, con tono comprensivo.
-Para eso necesitaba demonios, y perfeccionó medios para invocarlos, quemando ciertas hierbas aromáticas y pronunciando determinados conjuros semiolvidados.
-¿Y daba resultado, señor Bitternut?
-Llámeme George. Claro que daba resultado. Tenía legiones de demonios que trabajaban para él, pues, como con frecuencia se lamentaba, las mujeres de la época eran seres tercos y obstinados, que oponían, a su pretensión de ser nieto de un rey, ásperas observaciones sobre la naturaleza de la descendencia. Sin embargo, una vez que un demonio ejecutaba su obra, comprendían que un hijo natural era, simplemente, natural.
-¿Está seguro de todo éso, George?
-Naturalmente, pues el verano pasado encontré su libro de recetas para invocar demonios. Lo hallé en un viejo castillo inglés que actualmente está en ruinas, pero que en otro tiempo perteneció a mi familia. Se especificaban las hierbas exactas, la forma de quemarlas, el ritmo, los conjuros, las entonaciones. Todo. Estaba escrito en inglés antiguo, anglosajón, ya sabe, pero yo tengo un poco de lingüista y ...

Se me hizo patente un ligero escepticismo.
-Usted bromea- dije.
Me miró con altivez.
-¿Por qué cree semejante cosa?, ¿acaso me estoy riendo? Se trata de un libro auténtico. Yo mismo experimenté las recetas.
-Y obtuvo un demonio.
- Sí, en efecto- respondió, señalándose de manera significativa el bolsillo superior de la chaqueta.
- ¿Lo tiene ahí?
George se toco el bolsillo, y parecía a punto de asentir cuando sus dedos palparon algo importante, o tal vez fuese precisamente que no palparon nada. Miró en el interior.
-Se ha ido- dijo con disgusto -. Desmaterializado... Pero quizá no se le pueda censurar por ello. Anoche estuvo conmigo por que sentía curiosidad por este congreso, ¿sabe?. Le di un poco de whisky con un cuentagotas, y le gustó. Tal vez le gusto demasiado, pues quería pegarse con la cacatúa enjaulada que hay en el bar y empezó a insultarla. Afortunadamente, se quedo dormido antes de que el pájaro ofendido pudiera replicar. Ésta mañana no parecía encontrarse muy bien, y supongo que se ha ido a su casa, dondequiera que esté, para recuperarse.
Sentí un acceso de rebeldía. ¿Esperaba que me creyera aquello?- ¿Me está diciendo que tenía un demonio en el bolsillo de la chaqueta?
-Es agradable ver lo rápidamente que se hace usted cargo de la situación- dijo George.
-¿Qué tamaño tenía?
-Dos centímetros.
-Pero eso no llega a una pulgada.
-Totalmente correcto. Una pulgada son 2,54 centímetros.
-Quiero decir, qué clase de demonio es para tener sólo dos centímetros de estatura.
-Uno pequeño- respondió George -, pero, como dice el refrán, más vale tener un demonio pequeño que no tener ninguno.
-Depende de cómo sea.
- Oh, Azazel..., se llama. es un demonio amistoso.
Sospecho que no está muy bien considerado en sus antros nativos, pues se le nota extraordinariamente ansioso por impresionarme con sus poderes, salvo que no quiere utilizarlos para enriquecerme, como debería hacer, tratándose de una honorable amistad. Dice que sus poderes deben ser utilizados tan sólo para hacer el bien a otros.
-Vamos, vamos, George. Seguramente que no es ésa la filosofía del infierno.
George se llevo un dedo a los labios.
-No diga esa clase de cosas, amigo. Azazel se sentiría enormemente ofendido. Dice que su país es amable, decente y muy civilizado, y habla con gran respeto de su gobernante, cuyo nombre jamás pronuncia, y al que llama simplemente el Todo Total.
-¿Y en realidad hace favores?
-Siempre que puede. Éso es escaso, por ejemplo, de mi ahijada, Juniper Per...
-¿Juniper Pen?
-Sí. Por su expresión de intensa curiosidad, me doy cuenta de que desea conocer la historia. Con mucho gusto se la contaré.
Juniper Pen (dijo George) era una cándida estudiante de segundo curso en la Universidad cuando comienza mi relato..., una dulce e inocente muchacha fascinada por el equipo de baloncesto, todo y cada uno de cuyos miembros eran jóvenes altos y muy guapos. El jugador que más parecía estimular su imaginación femenina era Leander Thomson, un muchacho alto y delgado, de grandes manos que se enroscaban en torno a un balón o a cualquier otra cosa que tuviera forma y el tamaño de un balón, lo que de alguna manera trae a la memoria a Juniper. Obviamente, él era el objeto de sus gritos, cuando contemplaba desde la grada uno de sus partidos. Solía hablarme de sus dulces sueños, pues, como todas las jovencitas, aunque no sean mis nietas, se sentía impulsada a confiar en mí. Mi porte cariñoso pero digno invitaba a las confidencias.
-Oh, tío George- decía - , seguro que no es nada malo que yo sueñe en un futuro con Leander. Me lo imagino como el mejor jugador de baloncesto del mundo, como la flor y nata de los grandes profesionales, como el titular de un sustancioso contrato de larga duración. Y no es que yo pida mucho. Todo lo que quiero de la vida es una pequeña mansión cubierta de enredaderas, un pequeño jardín que se extienda todo cuanto la vista pueda abarcar, una sencilla servidumbre organizada en equipos, todos mis vestidos ordenados alfabéticamente para cada día de la semana y cada mes del año y...
Me vi obligado a interrumpir su encantador parloteo.
-Ay un ligero fallo en tu plan, pequeña - dije -. Leander no es un jugador de baloncesto muy bueno, y es poco probable que algún equipo le contrate por grandes sumas.
-Eso es injusto- dijo, enfurruñando el gesto-.¿Por qué no es un jugador de baloncesto muy bueno?
-Porque así es como funciona el Universo. ¿Por qué no concentras tus juveniles afectos en alguien que sea un buen jugador de baloncesto? ¿O, si vamos a eso, en algún joven y honrado corredor bursátil de Wall Street que tenga acceso a informaciones reservadas?
-La verdad es que ya he pensado en ello, tío George, pero me gusta Leander exclusivamente por lo que es. Hay veces en que pienso en él y me digo: en realidad, ¿tan importante es el dinero?
-Chist, jovencita - exclamé horrorizado. Hoy en día, las mujeres son increíblemente francas.
-Pero, ¿por qué no puedo tener también el dinero? ¿es mucho pedir?
¿Lo era realmente? Después de todo, yo tenía un demonio para mí solo. Se trataba de un demonio pequeño, desde luego, pero su corazón era grande. Seguramente que querría favorecer el curso del verdadero amor, a fin de aportar luz y dulzura a dos seres cuyos corazones latían al unísono al pensar en besos y fondos mutuos.
Azazel me escuchó cuando le invoqué con el conjuro apropiado... No, no puedo decirle cual es. ¿No tiene usted un elemental sentido de la ética? Como digo, me escuchó, pero con lo que me pareció una absoluta carencia de esa comprensión que cabría esperar. Confieso que le había arrastrado a nuestro mundo sacándole de su entrega a algo parecido a un baño turco, pues se hallaba envuelto en una diminuta toalla y estaba tiritando. Su voz parecía mas aguda y estridente que nunca. (En realidad, no creo que fuese verdaderamente su voz. Me da la impresión de que se comunicaba mediante alguna especie de telepatía, pero el resultado era que yo oía, o imaginaba oír, una aguda vocecilla.)
-¿Qué es baloncesto?- preguntó -. ¿Un balón con forma de cesto? Porque, en ese caso, ¿qué es un cesto?
Traté de explicárselo, pero, para ser un demonio, puede resultar realmente obtuso. Se me quedó mirando, como si no le estuviese explicando con luminosa claridad cada detalle del juego.
Finalmente, dijo:
-¿Podría ver un partido de baloncesto?
-Naturalmente- respondí -. Esta noche se juega uno. Leander me dio una entrada, y tú puedes ir en mi bolsillo.
-Estupendo- dijo Azazel -. Llámame cuando te dispongas a salir para el partido. Ahora tengo que terminar mi zymig- con lo que supongo se refería a su baño turco, y desapareció.
Debo confesar que me irrita sobremanera que alguien anteponga sus insignificantes asuntos domésticos a las trascendentales cuestiones de que yo me ocupo..., lo cual me recuerda, amigo mío, que el camarero parece estar intentando atraer su atención. Creo que le tiene preparada la cuenta. Recójala, por favor, para que yo pueda continuar mi relato.
Esa noche fui al partido de baloncesto, y Azazel venía conmigo en mi bolsillo. Mantenía la cabeza asomada por el borde del bolsillo y habría constituido un sospechoso espectáculo si alguien hubiera estado mirando. Su piel es de un color rojo brillante y en su frente se destacan las protuberancias de dos péqueños cuernos. Por fortuna, se mantenía dentro del bolsillo, pues su musculosa cola de un centímetro de longitud es su rasgo más prominente y nauseabundo. Yo no soy un gran aficionado al baloncesto, y preferí dejar que Azazel extrajera por su propia cuenta el significado de lo que estaba viendo. Su inteligencia, aunque más demoniaca que humana, es notable.
Una vez finalizado el partido, me dijo: -Por lo que he podido deducir de la esforzada acción de los corpulentos, desgarbados y en absoluto interesantes individuos que corrían por la pista, parece ser que se producía una cierta conmoción cada vez que esa curiosa pelota pasaba a través del aro.
-En efecto -dije- Eso es encestar.
-Entonces, ¿ese protegido tuyo se convertiría en un héroe de ese estúpido juego si pudiera pasar la pelota por el aro todas las veces que lo intentase?
-Exactamente.
Azazel pensativo, agitó la cola.
-No tiene que ser difícil. Solo necesito ajustar sus reflejos para hacerle calcular el ángulo, la altura, la fuerza... Permaneció unos instantes en reflexivo silencio, a continuación dijo:
-Veamos, he tomado nota de su complejo coordinado personal durante el partido...Sí, se puede hacer. En realidad, ya esta hecho. Tu Leander no tendrá ninguna dificultad en hacer pasar la pelota por el aro.
Yo experimentaba una cierta excitación mientras aguardaba a que se celebrase el siguiente partido. No le dije nada a la pequeña Juniper, porque nunca había hecho uso de los poderes demoniacos de Azazel y no estaba del todo seguro de que sus hechos hicieran honor a sus palabras. Además, quería que se llevara una sorpresa. (Y se la llevó, muy grande, lo mismo que yo).
Por fin llego el día del partido, y aquél fue el partido. Nuestro colegio local, Nerdsville Tech, de cuyo equipo de baloncesto Leander era tan pálida luminaria, jugaba contra los larguiruchos fajadores de Reformatorio Al Capone, y se esperaba que fuese un combate épico.
Como de épico, nadie lo esperaba. El equipo de AL Capone en seguida se puso por delante en el marcador, y yo observaba atentamente a Leander. Parecía tener dificultades para decidir lo que debía hacer, y al comienzo sus manos parecían fallar el balón cuando trataba de avanzar. Supuse que sus reflejos habían resultado tan alterados, que en un principio no podía controlar en absoluto sus músculos. Sin embargo, luego, fue como si se acostumbrara a su nuevo cuerpo. Cogió el balón y pareció que se le escapaba de las manos..., !pero que forma de escaparse! Descubrió un arco en el aire y atravesó el centro del aro. Las gradas estallaron en frenético aplauso, mientras que Leander contemplaba pensativamente el aro, como preguntándose que había ocurrido. Fuera lo que fuese, volvió a ocurrir otra vez..., y otra. Tan pronto como Lenader tocaba el balón, éste se elevaba describiendo un arco. Tan pronto como se elevaba, se curvaba hacia la canasta. Sucedía tan de repente, que nadie veía jamás a Leander apuntar ni hacer absolutamente ningún esfuerzo. Interpretando ésto como una prueba de maestría, la multitud se puso histérica.
Sin embargo, luego, como era de esperar, sucedió lo inevitable, y el partido se hundió en un caos total. Brotaban silbidos de las tribunas; los alumnos de rostros llenos de cicatrices, que animaban al reformatorio Al Capone, proferían violentas observaciones de carácter insultante, y por todas partes de producían peleas a puñetazos entre el público.
Lo que yo no había dicho a Azazel, creyendo que se trataba de algo evidente, y lo que él no había advertido; era que las dos canastas de la pista no eran iguales: una correspondía al equipo local y la otra al equipo visitante, y que cada jugador lanzaba el balón hacia la canasta apropiada. Y el balón, con toda la lamentable ignorancia de un objeto inanimado, en cuanto Leander lo tocaba, se elevaba hacia la canasta mas próxima. El resultado era que, una y otra vez, Leander se las arreglaba para introducir el balón en la canasta en que no debía. Persistió en hacerlo, pese a los amables reproches del entrenador del Nerdsville, Claws (Pop) McFang, que se desgañitaba a gritos por entre la espuma que le cubría los labios. Pop McFang enseñó los dientes con un suspiro de tristeza por tener que expulsar a Leander del partido y lloró abiertamente cuando le quitaron los dedos de la garganta de Leander para que pudiera llevarse a efecto la expulsión.
Amigo mío, Lenader nunca volvió a ser el mismo. Naturalmente, yo había pensado que buscaría refugio en la bebida y se convertiría en un torvo y pensativo alcohólico. Éso lo habría comprendido. No obstante, aun cayó más bajo. Se volvió hacia sus estudios. Bajo la despreciativa, y a veces incluso compasiva, mirada de sus condiscípulos, iba de clase en clase, sepultaba la cabeza entre los libros y descendía hacia las cenagosas profundidades de la ciencia. Durante todo ese tiempo, sin embargo, Juniper se aferró a él. Me necesita, decía, con los ojos empanados por las lágrimas. Sacrificándolo todo, se caso con él una vez que ambos se graduaron. Y continuó manteniéndose unida a él, incluso mientras caía al más profundo de los abismos, al ser estigmatizado con un doctorado en Física. Él y Juniper viven ahora en un pequeño apartamento situado en alguna parte del lado oeste. Él enseña física y ella realiza investigaciones sobre Cosmogonía, según tengo entendido. Él gana 60,000 dólares al año, y entre quienes le conocieron cuando era un deportista respetable, se dice, en horrorizados susurros, que es un posible candidato al premio Nobel. Juniper nunca se queja, y se mantiene fiel a su ídolo caído. Ni con palabras ni con hechos expresa jamás ningún sentimiento de pérdida, pero no puede engañar a su viejo padrino. Sé muy bien que, a veces, piensa melancólicamente en la mansión cubierta de enredaderas que nunca tendrá y en las ondulantes colinas y distantes horizontes de la pequeña finca de sus sueños.
-Ésa es la historia- dijo George, mientras recogía el cambio que había traído el camarero y anotaba el total del recibo de la tarjeta de crédito, supongo que para poder deducirlo de sus impuestos -. Yo, en su lugar- añadió -, dejaría una generosa propina.
Así lo hice, un tanto aturdido, mientras George sonreía y se alejaba. En realidad, no me importaba que George se hubiera quedado con el cambio. Se me ocurrió que él únicamente tenía una comida, mientras que yo disponía de una historia que podía contar como propia y que me reportaría una cantidad de dinero equivalente a muchas veces el coste de la comida.
De hecho, decidí continuar almorzando con él de vez en cuando.

 

 

5月6日

Apenas dos palabras /Cuentos para que pien-zen

 

Estas navidades mi cuñada me regaló un librito con mucha sabiduría, supongo que pensando en que me vendría bien estos relatos que ayudan a reflexionar, y de paso a aprender.

El libro se titula: Cuentos para que pien-zen. de Norbeto Tucci   E.L.A.


Hace una breve introducción al zen y explica como muchos maestros zen son muy conocidos por sus escritos y discurso. Estas historias breves, que se presentan en forma de una paradoja, a veces un tanto lejana al entendimiento humano, tratan de despertar al individuo aletargado por la rutina de su vida, tratan de iluminarlo, de llevarlo al conocimiento.

Como no son cosas que vayan conmigo no le había hecho mucho caso, pero estos días lo he estado mirando, y como de todo se puede aprender si estás con la atención puesta, he visto que algunos cuentos son interesantes y desde luego pueden tener mucho para reflexionar.

Hoy os voy a escribir el titulado:

 

Apenas dos palabras

Existía un monasterio Soto Zen, que era famosos por lo estricto de sus prácticas. De acuerdo al voto de silencio, ,que era seguido rigurosamente, a nadie le era permitido hablar. Solo había una excepción, cada diez años los monjes podían argumentar dos palabras.

Un joven monje tras cumplir sus primeros diez años, fue recibido por el maestro y este le dijo:

"Han pasado ya diez años desde tu ingreso y tienes el derecho a pronunciar dos palabras, ¿Cuales son las palabras que quieres decir?"

A lo que el novicio respondió:

"Cama dura"

Y el maestro dijo:

" Entiendo..."


Transcurridos otros diez años, de nuevo el monje acudió a la sala del maestro. Entonces el maestro nuevamente le permitió articular dos palabras y le dijo:

"¿Cuáles son las palabras que quieres decir?

A lo que el novicio respondió:

"Comida mala"

Y el maestro dijo:

"Entiendo..."

Pasaron otros diez años y nuevamente el monje fue llamado a la presencia del maestro y entonces se le permitieron decir otras dos palabras. El maestro le dijo:

"¿Cuáles son las palabras que quieres decir?"

A lo que el novicio respondió:

"Yo desisto"

Y el maestro dijo:

"Lo estaba esperando, desde que has llegado al monasterio, todo lo que has hecho, ha sido protestar"

 

 

Sé que el final parece de risa, yo me he reído, pero luego me he hecho algunas preguntas:

. ¿Aguantamos en una situación tanto tiempo si lo único que podemos decir de ella son quejas?

. ¿Porqué esperamos tanto para desistir si no nos da satisfacción?

. ¿Es posible que esas cosas "tan importantes", sean lo único que podamos decir cuando tenemos la oportunidad de hablar?

. ¿Realmente, desde que llegó el novicio, todo lo que ha hecho ha sido protestar? ¿la palabra es el único medio de comunicarnos y entendernos?

.Nuestros hechos nos muestran al mundo, pero nuestros pensamientos ¿cómo los podemos mostrar?

....Y podría seguir, pero ahora ya es cosa vuestra.

medito

4月25日

Fábulas de Augusto Monterroso

 
Deseo que os gusten como me  gustaron a mí el otro día cuando las encontré
 
Tormenta
 

El Rayo que cayó dos veces en el mismo sitio
[Fábula. Texto completo]

Augusto Monterroso

Hubo una vez un Rayo que cayó dos veces en el mismo sitio; pero encontró que ya la primera había hecho suficiente daño, que ya no era necesario, y se deprimió mucho.

FIN

 

 

 

 
El engaño universal
 
 

El Camaleón que finalmente no sabía de qué color ponerse
[Fábula. Texto completo]

Augusto Monterroso

En un país muy remoto, en plena Selva, se presentó hace muchos años un tiempo malo en el que el Camaleón, a quien le había dado por la política, entró en un estado de total desconcierto, pues los otros animales, asesorados por la Zorra, se habían enterado de sus artimañas y empezaron a contrarrestarlas llevando día y noche en los bolsillos juegos de diversos vidrios de colores para combatir su ambigüedad e hipocresía, de manera que cuando él estaba morado y por cualquier circunstancia del momento necesitaba volverse, digamos, azul, sacaban rápidamente un cristal rojo a través del cual lo veían, y para ellos continuaba siendo el mismo Camaleón morado, aunque se condujera como Camaleón azul; y cuando estaba rojo y por motivaciones especiales se volvía anaranjado, usaban el cristal correspondiente y lo seguían viendo tal cual.

Esto sólo en cuanto a los colores primarios, pues el método se generalizó tanto que con el tiempo no había ya quien no llevara consigo un equipo completo de cristales para aquellos casos en que el mañoso se tornaba simplemente grisáceo, o verdiazul, o de cualquier color más o menos indefinido, para dar el cual eran necesarias tres, cuatro o cinco superposiciones de cristales.

Pero lo bueno fue que el Camaleón, considerando que todos eran de su condición, adoptó también el sistema.

Entonces era cosa de verlos a todos en las calles sacando y alternando cristales a medida que cambiaban de colores, según el clima político o las opiniones políticas prevalecientes ese día de la semana o a esa hora del día o de la noche.

Como es fácil comprender, esto se convirtió en una especie de peligrosa confusión de las lenguas; pero pronto los más listos se dieron cuenta de que aquello sería la ruina general si no se reglamentaba de alguna manera, a menos de que todos estuvieran dispuestos a ser cegados y perdidos definitivamente por los dioses, y restablecieron el orden.

Además de lo estatuido por el Reglamento que se redactó con ese fin, el derecho consuetudinario fijó por su parte reglas de refinada urbanidad, según las cuales, si alguno carecía de un vidrio de determinado color urgente para disfrazarse o para descubrir el verdadero color de alguien, podía recurrir inclusive a sus propios enemigos para que se lo prestaran, de acuerdo con su necesidad del momento, como sucedía entre las naciones más civilizadas.

Sólo el León que por entonces era el Presidente de la Selva se reía de unos y de otros, aunque a veces socarronamente jugaba también un poco a lo suyo, por divertirse.

De esa época viene el dicho de que

todo Camaleón es según el color
del cristal con que se mira.

 
 
 

4月23日

23 de abril, día del libro

 

No soy nada amiga de los días de..., pero ayer La decisión de bella nos recordaba que era el día de la tierra, y hoy toca el día del libro. Y son los pocos días que tolero que se celebren.

En 1995 la UNESCO declaró oficialmente el 23 de abril como el Día Mundial del Libro. Otro 23 de abril, el de 1616, murieron Cervantes y Shakespeare. La familia de las letras españolas celebra tan importante fecha con la entrega del Premio Cervantes, el Nobel de la literatura en castellano.

Decir que la lectura además de cultura te da vivencias, sensaciones, sabiduría, enriquece tu vida y tu persona ...es quedarse corto.

Es típico y muy conocido en Cataluña, celebrar este día regalando un libro y una rosa, yo la rosa os la puedo regalar, pero el libro no.

El libro es muy difícil poder regalaros uno a cada uno,  pero mi regalo será poneros unos buenos enlaces para que podáis descargaros aquellos libros que deseéis, joyas antiguas que ya están descatalogadas y no las vais a poder encontrar en librerías, libros novedosos, comic, todo aquello que deje volar vuestra imaginación y acune vuestras ilusiones.

Deseo que os puedan ser de alguna utilidad. No son todos los que hay, pero son una buena representación.

 

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Biblioteca virtual Miguel de Cervantes

El Catálogo general ofrece a los usuarios el acceso a los contenidos registrados de la Biblioteca desde listados alfabéticos de autores y títulos, así como relaciones de materias (CDU). Permite la localización de fondos por medio de un formulario de búsqueda avanzada, y presenta enlaces a obras disponibles en la Red en otras bibliotecas virtuales (en catalán, gallego, inglés, francés, italiano, portugués y alemán).

www.cervantesvirtual.com

 

 

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Enlace de bibliotecas digitales

libros

http://www.bibliotheka.org

 

 

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Biblioteca  Complutense De Madrid                 Logotipo de la BUCM, pulse para acceder a la página principal

http://www.ucm.es/BUCM/

 

 

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Servicio de bilbiotecas de  Navarra

http://www.navarra.es

 

 

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Publica tus libros Editor digital

Creado en enero de 2004, el editor literario digital Publicatuslibros.com ha irrumpido en el mundo de la edición literaria, desde el corazón de Andalucia, en Jaén, con su fórmula de la universalización del acceso a la literatura, editando y difundiendo sólo en “digital", creaciones literarias, pictóricas, fotográficas o escultóricas de autores de calidad, conocidos y recién llegados.

Publicatuslibros.com

 

 

   

 

4月10日

Soledad Puértolas/ Recuerdos de otra persona (fragmento)

 

Luna, Verónica,

No sé vuestros gustos pero esto es para vosotras.

Soledad Puértolas

Recuerdos de otra persona (fragmento)

" Porque se diga lo que se diga, los libros dan respuestas. Aunque no sean soluciones, aunque no sean definitivas. Respuestas instantáneas, luces que relampaguean en la oscuridad. Una hermosa frase, un pasaje de una novela, un verso: allí está, de pronto, la verdad. Y todo el sin sentido, y todo el desorden, se convierten, repentinamente, en belleza. "

páginas volando

escritoras canarias

 

(Esther, un pequeño homenaje a las que te precedieron)

Literatura Canaria de finales del siglo XIX: Irrupción de la poesía femenina en Canarias,

por franciscocenamor 11, Marzo 2008

Las escritoras canarias han padecido una doble discriminación, social y de género, en una sociedad predominantemente rural, represiva y replegada en sí misma hasta hace muy pocas décadas. Hasta finales del siglo XVIII no aparece en la Literatura Canaria la figura de la mujer. No he podido encontrar ni rastro de escritos femeninos hasta que aparece en la historia, la que se supone ha sido la primera escritora canaria, de la cual lo primero que nos salta a la vista es su apellido: Viera y Clavijo.

maria_joaquina_viera_y_clav.jpg Se trata de María Joaquina Viera y Clavijo (Puerto de la Cruz ,Tenerife, 1736 - Las Palmas de Gran Canaria, 1819), quien está considerada la primera mujer poeta de Canarias.Las escritoras canarias han padecido una doble discriminación, social y de género, en una sociedad predominantemente rural, represiva y replegada en sí misma hasta hace muy pocas décadas. Hasta finales del siglo XVIII no aparece en la Literatura Canaria la figura de la mujer. No he podido encontrar ni rastro de escritos femeninos hasta que aparece en la historia, la que se supone ha sido la primera escritora canaria, de la cual lo primero que nos salta a la vista es su apellido: Viera y Clavijo.

 

Según el historiador Álvarez Rixo, Doña María Viera y Clavijo cultivaba la escultura además de escribir sonetos esdrújulos. Al parecer, escribe sonetos esdrújulos a la manera de Bartolomé Cairasco de Figueroa, aunque ninguno de estos sonetos se conserva, pero sí otras composiciones que no carecen de interés. Sus poemas fueron recopilados en 1880 por el historiador grancanario Agustín Millares, pues hasta ese momento fueron inéditos. Actualmente hay publicada una obra titulada, Poesía, documento histórico particularmente valioso que expresa la moral de una época que comenzaba a cambiar costumbres, tradiciones y convicciones. Ha sido editada por Ediciones Idea y lleva prólogo de Elica Ramos, poeta actual.

 

Sacado de este maravilloso blog:

http://escritorescanarios.wordpress.com/

Larry Niven / Mundo anillo

 

(Rosana, si te gustó hyperion, no creo que te defraude éste, y los siguientes de la colección.)

Luis Wu volvió a la realidad en el centro del  Beirut nocturno, en el interior de una de las variadas cabinas teletransportadoras de uso general.

La larga coleta blanca y reluciente, parecía de nieve artificial. La piel y el cráneo depilado tenían un tinte amarillo cromo; el iris de sus ojos era dorado y lucía una túnica azul cobalto sobre la cual destacaba la dorada figura de un dragón estereoscópico. Cuando apareció, su rostro exhibía una amplia sonrisa con una hilera de perfectos dientes nacarados, absolutamente normalizados. Su persona se materializó sonriente y agitando una mano. Pero la sonrisa estaba ya en fase de disolución; un segundo más tarde había desparecido, y su rostro comenzaba a descomponerse como una máscara de goma bajo el efecto del calor. En ese momento, Luis Wu aparentaba los años que tenía.

Permaneció inmóvil unos instantes junto a su cabina contemplando el paso de la ciudad de Beirut: la gente que iba apareciendo en las cabinas contiguas, procedente de lugares desconocidos; la multitud que cruzaba el lugar a pie, pues las aceras móviles se desconectaban durante la noche. Entonces comenzaron a tocar las once. Luis Wu  enderezó los hombros y salió al encuentro del mundo.

En Resht, su fiesta de cumpleaños debía de continuar en pleno apogeo y ya sería la mañana siguiente a su cumpleaños. En Beirut tenían una hora menos. Luis pagó varias rondas de raki en un reposado restaurante al aire libre y aplaudió las canciones que el público coreaba en árabe y  en intermundo. Antes de medianoche salía rumbo a Budapest.

¿Habrían advertido que había dejado su propia fiesta?. Sin duda supondrían que había salido con alguna mujer y estaría de regreso en un par de horas. Pero Luis se había ido solo, huyendo de las campadas de medianoche, con el nuevo día pisándole los talones. Veinticuatro horas eran muy pocas tratándose de la celebración de su bicentésimo cumpleaños.

Ya se las arreglarían sin él. Sus amigos eran gente de mundo. Luis se mostraba inflexible en ese aspecto...

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El enlace directo es:

http://www.bibliotheka.org/?/ver/20914

Emily Bronte/Cumbres borrascosas/

 

LUYCHE, para que puedas seguir disfrutando

Emily Bronte
Cumbres borrascosas (fragmento)

" Ahora, a la claridad de las llamas, yo podía distinguir por completo su figura. Era muy esbelta, y al parecer apenas había salido de la adolescencia. Estaba admirablemente formada y poseía la más linda carita que yo hubiera contemplado jamás. Tenía las facciones menudas, la tez muy blanca, dorados bucles que pendían sobre su delicada garganta, y unos ojos que hubieran sido irresistibles de haber ofrecido una expresión agradable. "

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Reseña: Cumbres Borrascosas /Wuthering Heighths (1847)

La historia de amor entre la apasionada Catherine y el atormentado hestcliff es sin duda uno de los romances más inolvidables de la literatura de todos los tiempos. Como dijo Virginia Woolf, Emily Brontë era capaz de "liberar la vida de su dependencia de los hechos, con un par de pinceladas podía conseguir retratar el espíritu de una cara de modo que no precisara cuerpo, al hablar del páramo conseguía hacer que el viento soplara y el trueno rugiera"                         

El libro se puede descargar directamente de :

 http://www.bibliotheka.org/?/ver/16613

 

El enlace directo a bibliotecas digitales:

http://www.bibliotheka.org/?/inicio/